viernes, 4 de enero de 2019



La comunicación es uno de los pilares esenciales en las relaciones personales de amor, amistad, vínculos familiares, etc. Sin embargo, es muy importante puntualizar que una de las relaciones más importantes que tiene un ser humano a lo largo de su vida es consigo mismo. Lo hace a través del diálogo interno puesto que la persona tiene la capacidad de pensar, reflexionar y deliberar. Puede producirse una lucha interior entre dos intenciones opuestas, así ocurre, por ejemplo, cuando una persona no tiene claro qué decisión tomar en relación con un asunto determinado. El diálogo interno aporta energía y vitalidad para hacer frente a la rutina cotidiana. Este diálogo interior es muy necesario y muy constructivo, de hecho, es saludable que encontremos tiempo y espacio en el día a día para estar a solas y desconectar de todo lo demás.

“El Diálogo Interno”



“El Diálogo Interno”

La comunicación es uno de los pilares esenciales en las relaciones personales de amor, amistad, vínculos familiares, etc. Sin embargo, es muy importante puntualizar que una de las relaciones más importantes que tiene un ser humano a lo largo de su vida es consigo mismo.
Lo hace a través del diálogo interno puesto que la persona tiene la capacidad de pensar, reflexionar y deliberar. Puede producirse una lucha interior entre dos intenciones opuestas, así ocurre, por ejemplo, cuando una persona no tiene claro qué decisión tomar en relación con un asunto determinado.
El diálogo interno aporta energía y vitalidad para hacer frente a la rutina cotidiana. Este diálogo interior es muy necesario y muy constructivo, de hecho, es saludable que encontremos  tiempo y espacio en el día a día para estar a solas y desconectar de todo lo demás.
Cuando una persona mejora el diálogo que tiene consigo misma también mejora su comunicación con los demás puesto que a mayor nivel de autoconocimiento también es posible establecer relaciones personales más sólidas y enriquecedoras.
El diálogo ha estado presente desde tiempos inmemoriales, existiendo ya registros de los mismos en los documentos legados a nosotros por los antiguos sumerios. El dialogo más profundo lo encontramos en el Bhagavad-gita, la obra más importante del pensamiento hindú. Luego, el diálogo se hizo particularmente importante en la cultura griega, especialmente a través de Sócrates y sus discursos en los cuales el autor mantenía interesantes e infinitos intercambios discursivos con diferentes tipos de públicos.
El diálogo interno necesita ser abierto a la tolerancia y al respeto hacia otra postura. Básicamente, el diálogo interno debe caracterizarse por un constante debate e intercambio con tal de encontrar un objetivo que nos ayude a crecer como seres humanos.
El discurso en forma de diálogo permite la reflexión que potencia el uso de las preguntas. Sócrates es en los diálogos platónicos, el sabio que aporta luz al interlocutor a través de preguntas cargadas de lucidez. Krishna es en el Bhagavad-gita es la consciencia que despeja todas las dudas de Arjuna y además le da luz en temas como el yoga y la autorrealización.
El Diálogo interno no es más que las conversaciones que tenemos con nosotros mismos en todo momento, aquella vocecita mental con la que siempre estamos interactuando, incluso como si fuese con otra persona.
Básicamente diálogo interno puede denominarse una comunicación con nuestro Yo Interior, en parte guiada por nuestra mente subconsciente, cuando realizamos ciertas actividades, podemos contar con el apoyo o el rechazo de ella, pero a través de la guía de la consciencia, que tiene los argumento, permite a nuestra inteligencia hacer el nexo, discerniendo y haciendo uso de nuestro libre albedrio. Con una gran autocomunicación y un buen dominio de las emociones. Podemos llegar a tener la propia mente como aliada, que  es una de las mejores cosas que nos pueden pasar, y el cambio se nota en el corto y largo plazo afortunadamente.
El Diálogo Interno, cuando está bien estructurado y apunta hacia el triunfo te permite continuar y seguir adelante a pesar de los tropiezos y las caídas, evita que se te nuble la vista con las lágrimas y te da fuerzas para continuar cuando sabes que todo está perdido.
No es algo con lo que los seres humanos venimos programados, no es un don que algunos tengan de nacimiento, sino que por el contrario es una habilidad que se crea con el tiempo.
El dialogo interior moldear y crear nuevos hábitos; hábitos positivos y constructivos que permitan crecer como persona y dar lo mejor de ti al mundo.
Este libro a través del dialogo interno, toma como base algunas de las dudas de Arjuna en el Bhagavad-gita de Krishna Dwaipayana Vyasa y Krishna las responde como si fuera nuestra consciencia la que nos entrega esas verdades.

                                                                                                El Autor